Son diversas las tradiciones milenarias
que han descubierto que el aire que respiramos es un alimento más
importante que los alimentos sólidos o líquidos. Una persona
puede permanecer viva durante días sin beber y semanas sin comer, pero
no puede estar más que unos pocos minutos sin respirar. De ahí que los
cambios en el ritmo, intensidad, frecuencia y orden de las cuatro
fases de la respiración pueden producir modificaciones en el estado
general de las personas con mayor rapidez que los cambios que pueden
producir la ingesta de substancias. Por medio de un cierto control de
la respiración, las personas podemos modificar nuestro estado de ánimo,
el estado de la consciencia, los procesos fisiológicos, el tono
energético del cuerpo, etcétera. La Respiración Holorénica es
una técnica de respiración rápida que produce estados modificados de
consciencia de carácter catártico y extático. Tales estados especiales
de la mente y del cuerpo favorecen la capacidad para revisar la propia
vida a niveles profundos y, además de la descarga de presiones
emociones implícita en toda catarsis, ayuda a tomar consciencia de los
propios límites existenciales y a atravesarlos. Se sitúa
dentro de las técnicas de respiración rápida como el milenario
Kapalabhati yóguico, ciertas técnicas sufis de próximo Oriente, o
técnicas modernas como la respiración holotrópica. La diferencia de la
respiración holorénica respecto de otras técnicas reside en la mayor
velocidad de las fases de respiración, en la preparación previa hacia
un objetivo específico y en la orientación de los estados de
consciencia para activar los arquetipos inconscientes. Se
han realizado diversos estudios universitarios sobre el efecto
terapéutico permanente de la respiración holorénica en las personas que
han pasado por alguno de los talleres en que se practica. Talleres donde se realizan una o varias sesiones de respiración holorénica:
Taller de Integración Vivencial de la Propia Muerte
Taller de lo Masculino y lo Femenino
Taller para Aprender a Amar y Decir Adiós a las Personas y las Cosas
Taller para Jóvenes: Despierta, Sé Tú y Entérate de Algo
Taller de Respiración Holorénica
Más sobre la respiración holorénica
"Holorénica"
es un neologismo acuñado por el Dr. Josep Mª Fericgla que apareció por
primera vez en un escrito del año 1989 (FERICGLA, 1989, El sistema
dinámico de la cultura y los diversos estados de la mente humana, ed.
Anthropos, Barcelona) para referirse a un estado específico de
consciencia humana ampliada. La etimología proviene del conocido término griego holós ("globalidad", "totalidad") y del verbo griego arcaico renicós
("buscar algo" pero en el sentido específico de buscar justamente en un
lugar donde se sabe que está aquello que se está buscando). La acepción
etimológica, pues, indica una acción, la de buscar la totalidad (de la
consciencia) en la dirección en que se sabe o intuye que se encuentra.
La
Respiración Holorénica es una forma de respirar inspirada en varias
fuentes previas: las milenarias técnicas de respiración yóguica
conocidas por Kapalabhati, la respiración holotrópica creada por el Dr.
Stan Grof, las respiraciones chamánicas de algunos grupos altaicos como
técnica para buscar la catarsis y las forma de respirar que descubren
los púberes y adolescentes de forma espontánea en cada generación para
perder la consciencia. Además de las fuentes citadas hay aportaciones
propias y específicas, por lo que se ha nominado con esta denominación
propia: Respiración Holorénica. Técnicamente consiste en
respirar rápido en extremo, siguiendo secuencias crecientes de 13 a 16
minutos y con un ritmo de respiración también creciente de 140 a 160
tiempos/minuto. Cada etapa de respiración rápida es seguida por un
intermedio de descanso de 3 a 5 minutos. Por este procedimiento, más la
posible ayuda de manipulaciones corporales especiales, se consigue que
los respirantes imploten y luego exploten en una profunda catarsis de
liberación emocional seguida de una etapa de apnea que puede durar
entre una y dos horas. Durante esta segunda etapa de la sesión, la
música especial que guía la Respiracion Holorénica conduce por un
recorrido biográfico que permite a los participantes en las sesiones
revisar su vida y, muy a menudo, descubrir los episodios de su vida en
los que están atrapados tanto desde el punto de vista emocional como de
relaciones sociales. Para una información técnica más extensa se puede consultar el artículo del Dr. Josep Mª Fericgla "Las respiraciones catárticas, entre la biología y la cultura" también disponible en esta misma web. La técnica de respiración empleada en los Talleres Vivenciales de Integración de la Propia Muerte, la respiración holorénica (también denominada holotrópica),
es una técnica de respiración rápida que induce una hiperventilación y
una hipoxia final no dañina, que posibilita a la persona entrar en
contacto con el material que hay depositado en su inconsciente
profundo, tanto personal como arquetípico. No se trata tan sólo de
recordar o ver cosas, aunque ello se suele dar, sino que la experiencia
es un auténtico retornar a las fuentes de nuestra vida actual, a veces
al origen de algún trauma de nuestro pasado que nos condiciona el
presente, reviviéndolo y permitiendo así comprenderlo e integrarlo.
También ayuda a entrar en contacto inmediato con las fuentes
espirituales o energéticas que aportan al individuo una mayor armonía
en su existencia cotidiana, entendiéndolo todo ello como un proceso
simbólico dotado de significado.
Se trata de una delicada
técnica cuyo origen étnico se halla en los trances chamánicos de
diversos pueblos, especialmente entre los innuit. En la actualidad
occidental, se podría considerar la respiración holorénica como la
principal herramienta de la psicología transpersonal, ya que permite al
individuo un reencuentro real con su pasado por medio de abrirse a la
experiencia espiritual primaria, común a toda la humanidad. En este
sentido, la usamos en los TM en tanto que técnica eficaz que permite el
encuentro frontal con los miedos que nos mantienen atados al pequeño
ego cotidiano.
El acceso al mundo del imaginario profundo a
través de la respiración holorénica puede llevarse a cabo en un marco
individual, caso en que el terapeuta acompaña a la persona dándole
soporte en todo momento; o bien puede realizarse dentro de una
estructura de grupo, como en los TM, donde cada persona que se sumerge
en la experiencia catártica tendrá un compañero/a que le atenderá de
forma permanente en todo aquello que sea de menester, y le ayudará en
el su proceso de autodescubrimiento interior y en el momento de
enfrentarse a sí mismo por medio de la experiencia disolutoria y
catártica.
Fragmento del libro Encuentros Humanos con la Muerte (Stanislav Grof)
El
tomar consciencia del valor psicológico que tiene la muerte no debe
rodearse de consideraciones negativas. Un profundo encuentro simbólico
con el proceso de la muerte, en un marco estructurado y de apoyo, puede
tener unas consecuencias muy positivas y ser el catalizador para
superar conceptos negativos asociados a ella, así como el miedo que
engendra. Puede contribuir también a un mejor estado físico y
emocional, una apertura a la reactualización y una aproximación más
armoniosa y satisfactoria al proceso de la vida.
La muerte y la
vida, normalmente consideradas como dos antagonistas irreconciliables,
parecen estar, de hecho, íntimamente relacionadas. Vivir plenamente y
conscientemente cada momento de nuestras vidas conduce a una actitud de
aceptación y de reconciliación con la propia muerte. De la misma
manera, tal aproximación a la vida comporta una reconciliación con la
idea de nuestra impermanencia y al hecho de nuestra mortalidad. Parece
que esta sea la profunda significación de los antiguos misterios
clásicos, de varias prácticas espirituales y de los ritos de paso.
El
rabino Hershel Lymon, que asistió como voluntario a nuestro programa,
nos describió su aproximación a esta relación dialéctica que hay entre
la vida y la muerte. Al terminar su sesión de catársis, en la que había
experimentado un encuentro fulgurante con el proceso de la muerte con
el consiguiente sentimiento de renacimiento espiritual, recordó una
frase célebre pronunciada quinientos años atrás por Leonardo da Vinci.
En el momento de su muerte, Leonardo sintetizó su visión acerca de su
rica y productiva vida diciendo: "Creía estar viviendo cuando en realidad sólo estaba preparándome para la muerte". Hershel Lymon, al describir la vivencia de muerte-renacimiento, parafraseó las palabras de Leonardo de esta forma: "Pensaba que estaba muriendo pero de hecho estaba preparándome para la vida." |